El otoño aún no ha comenzado y llega cargado de novedades en lo que a Social Media se refiere. Facebook, la red social más influyente de todos los tiempos, ha compartido un estreno mundial: “Dislike”(o No me Gusta) será una realidad. Después de negarse durante años a la creación de este botón, Mark Zuckerberg, CEO de Facebook y una de las grandes fortunas del planeta, parece haber escuchado las peticiones de centenares de usuarios de todo el mundo. La pregunta es ¿por qué ahora y no antes? ¿Nos encontraríamos ante una nueva estrategia publicitaria lanzada por la compañía californiana para quitarle protagonismo a sus rivales directos Twitter y Youtube?

 

Hay que recordar que el botón de Me Gusta fue lanzado en 2009 y que paralelamente millones de personas con perfil en Facebook pidieron a gritos el botón de No me gusta. Sin embargo, la empresa estadounidense siempre se ha negado. Los críticos de esta red social señalan razones publicitarias. A las marcas no les gustaría que alguien diera votos negativos de sus ofertas y productos. Facebook recauda centenares de millones de dólares anuales por ingresos publicitarios procedentes de multinacionales y empresas de todo tipo y condición. Tirando de refranero español, promover que los usuarios critiquen las marcas que publicita Facebook sería parecido a morder la mano que les da de comer.

Dislike Facebook

 

Otras fuentes señalan que este cambio ha tardado en llegar porque es difícil explicar la finalidad que tendría el icono No me gusta. En un encuentro digital, Mark Zuckemberg aclaró que el nuevo botón no será un vehículo de expresión para ignorar las publicaciones poco interesantes de nuestros amigos. A casi nadie le resultaría agradable comprobar que sus actualizaciones de estado, fotografías o vídeos en el timeline son aburridos. El impacto que tendría esta dinámica en los usuarios acabaría con el funcionamiento de una red social basada en el intercambio mutuo de información. “Dislike” tampoco es un canal para expresar quejas y desacuerdos contra líderes políticos, bancos o empresas.

Más bien es una novedosa forma de empatizar con las desgracias de los demás. Dicho de otra manera. Si algún amigo en Facebook ha perdido su trabajo, ha roto con su pareja o simplemente pasa por un mal momento familiar y lo hace público, habrá una nueva forma de solidarizarnos con esta situación. A día de hoy cuando alguien actualiza su estado con un acontecimiento penoso la única reacción posible es una cascada de “Me Gusta” que carece de sentido común al confundirse con una celebración del mal ajeno.

Icono Dislake

Sea como sea, cada vez está más cerca el ansiado icono de No me gusta -aún en fase experimental-. Si las perspectivas son tan halagüeñas como parecen serlo, en pocos meses todas las cuentas de Facebook contarían con el novísimo botón. La compañía no descarta introducir otras opciones que sirvan para expresar con exactitud los sentimientos en cada momento, si bien Zuckerberg aclaró que “crear un botón es bastante más complicado de lo que parece.” Hay quien vaticina que los próximos meses las oficinas centrales de Facebook recibirán un aluvión de emails y correos con peticiones pintorescas e incluso bizarras. Veremos si Zuckemberg implanta las sugerencias, o sí directamente hace un mal uso del No me gusta catalogando los emails con la etiqueta “Dislike”.